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Síntesis
sobre la Historia en Corea
La
historia del pueblo coreano, desde una perspectiva un
tanto esquemática y simplificada, puede dividirse
en un período legendario, tres períodos
clásicos, y dos “modernos”. Aquí
presento una síntesis con algunos detalles interesantes
para los practicantes de artes marciales, con referencias
adicionales en las notas al pie:
1) TIEMPOS PRE-HISTÓRICOS O LEGENDARIOS
Se
estima que alrededor del 7200 A.C. doce grupos tribales
habrían fundado una liga llamada Han Guk en las
regiones de la península coreana y zona circundante.
Evidencias arqueológicas indican que en 3898
AC Bakdal Nara se consolidó
como unidad política, un estado formado por el
grupo étnico Dong Yi, del que descienden los
coreanos, jurchen (manchúes), mongoles, khitanes,
y xiongnu (hunos). Hacia el 2333 AC Dan Gun, supuestamente
el hijo del décimo octavo rey de Bakdal, Kuh
Bul Dan, formó la dinastía Choson (1).
Desde entonces los coreanos sostuvieron que Dan Gun,
mítico fundador de su nación (2),
fue concebido por el hijo de la divinidad solar, Hwan
Ung, y una osa transformada en mujer. Estas creencias
fueron fomentadas e intensificadas durante períodos
nacionalistas, y el título de Dan Gun era usado
por los soberanos coreanos en la ciudad-estado de Choson
quienes cumplían funciones políticas y
religiosas al norte de la península hasta el
año 194 AC, en que se produjeron importantes
reformas políticas.

2) PERÍODO “DE LOS TRES REINOS” (57
AC-935 DC)
Las
“ciudades estado” –pues Choson no
era la única- ubicadas en el territorio que actualmente
ocupan ambos estados coreanos, y la región de
Manchuria (situada al norte de Corea, hoy territorio
chino), fueron organizándose en reinos independientes.
Koguryo (37 AC - 668 DC), Paekche (18 AC - 663 DC) y
Sil la (57 AC - 935 DC) eran los reinos principales,
aunque existieron otros menores, como los pertenecientes
a la liga Kaya.
El Budismo, proveniente de la China, e importantísimo
ingrediente en la cultura coreana, ingresó en
la península con su a través del monje
Sundo al reino de Koguryo en 372 DC, siendo el monje
Won Hyo quien logró su popularidad en Sil la
cerca del 686 DC (3).
Los tres reinos centrales se enfrentaron entre sí
en varias ocasiones, entre las que cabe destacar la
campaña militar del rey Kwang Gae de Koguryo
(391-413 DC) quien con sus ejércitos recuperó
para su reino amplísimos territorios que habían
sido perdidos a Paekche y a China (4),
y su hijo estableció la capital en Pyong Yang
(capital actual de Corea del Norte) en el 427. Siglos
después Sil la, el menor de los tres reinos,
se alió a las dinastías Sui (581 - 618)
y Tang (618 - 907) de China para prevalecer. La oportuna
ruptura de esa alianza cuando las fuerzas chinas ya
habían ocupado gran parte del territorio, y el
hábil desempeño de los guerreros coreanos
(5) le permitieron a Mun Mu, rey de
Sil la evitar que el pueblo coreano fuera eliminado
definitivamente, hacia el año 700 DC (6).
A partir de entonces quedó como único
reino coreano, con la excepción de Bal Je, un
pequeño dominio independiente al norte, en la
región de Manchuria en anterior territorio de
Koguryo. Silla perduró durante tres siglos más,
hasta que su cohesión política sucumbió
y un aristócrata provincial, Hwang Kun, fundó
la dinastía Koryo a comienzos del siglo X bajo
el nombre de rey Tae Cho.

3) PERÍODO KORYO (918 DC-1392 DC)
Koryo
marcó una época en donde definitivamente
se consolidó Corea como una única nación,
del que ésta toma su nombre (7).
Con el florecimiento de las bellas artes, y la reorganización
del estado, se mantuvo una fuerte presencia militar,
dado el constante enfrentamiento en China en ese período
entre las dinastías Sung (960-1279) y Jin (1115-1274).
Hacia el año 1230, tras rupturas en la sucesión
dinástica, las hordas mongoles de Gengis Khan
azotaron todo Asia, y establecieron la dinastía
Yuan (1279-1368) en China. Sometieron a Koryo con despiadada
crueldad, incluyendo formar filas de niños esclavizados
unidos por sogas atravesando sus manos.
Con respecto a las artes marciales de ese período,
la corte real coreana adoptó algunas costumbres
de los mongoles, incorporando su método ecuestre,
su técnica del arco, y la lucha. Careciendo experiencia
naval, el afán de conquista mongol por llegar
a las islas japonesas en el extremo oriental de Asia
dependió de los conocimientos coreanos. Koryo
fue forzada a servir de base militar para las invasiones
de éstos a Japón en 1274 y 1281. La primera
fue inicialmente resistida por los japoneses, y después
cancelada por las severas tormentas. La segunda invasión
fue frustrada por un tifón que fue considerado
por los japoneses un “viento divino” (j.
kamikaze). En las décadas siguientes Koryo pudo
sobreponerse a esta dominación y afirmó
su autonomía contra los dictados de los Yuan
(1279-1368) y los Ming (1368-1644), hasta que un golpe
interno dio fin a la dinastía Koryo en 1392.
4) PERÍODO CHOSON (DINASTÍA LEE O YI)
(8)(1392 DC-1907 DC)
Una elite intelectual tomó el poder, pretendiendo
limpiar el país de los defectos del gobierno
anterior adoptando Neo Confucianismo como filosofía
de estado. Esa doctrina –una formulación
laicista de ética, jerarquías sociales
y obligaciones ciudadanas- era pregonada por un círculo
selecto que valoraba el esfuerzo y sostenía la
preeminencia de lo intelectual por sobre la labor manual,
procurando instaurar una meritocracia en beneficio del
bien del pueblo. Con ello también siguió
el desprecio del clero Budista y de la clase militar,
a quienes se les atribuían los vicios políticos
de la etapa precedente. En ese contexto, muchos coreanos
estudiosos del Confucianismo consideraron que Corea
debía someterse culturalmente a China, centro
cultural de Oriente.
La
sumisión de lo coreano a los dictados culturales
de China coincidió con un abandono de la preparación
militar en Corea, con la destacable excepción
del rey Se Jong (1419-1450), un estudioso incansable,
que difundió una cultura única y verdaderamente
nacional entre el pueblo. Además de su famosa
creación del “alfabeto” fonético
Hangul, el rey Se Jong fue un firme impulsor del uso
de la pólvora para fines militares, que ya había
sido utilizada en China (9). Sin embargo,
todo su empeño no llegó a quebrar el desdén
hacia lo militar por parte de los monarcas que le sucedieron.
Hacia 1592, las fuerzas navales japonesas invadieron
Choson por sorpresa, resultando ostensible la falta
de preparación militar de los coreanos. Con magros
recursos, los militares coreanos, junto con milicianos
rurales organizados por los monjes (10)
y cierta ayuda de los Ming chinos rechazaron heroicamente
el ataque. Cinco años después, una segunda
invasión japonesa encontró a Choson preparada
en debida forma (la base del ejército coreano
la dio un grupo de 70 instructores de infantería,
después de ser entrenado en métodos chinos,
fue enviado a las zonas rurales a reclutar y entrenar
soldados para combate), y la valerosa intervención
del Almirante Yi Sun Shin, quien con sólo 12
navíos derrotó a 133 embarcaciones japonesas
(11) hicieron que la segunda y última
invasión de Hideyoshi se viera frustrada en forma
definitiva.

Más
allá de esporádicas compilaciones como
el manual del Muye Dobo Tong Ji (un tratado de entrenamiento
de tropas basado en fuentes chinas), los años
siguientes sirvieron para que fueran olvidados el aporte
de militares y clérigos en esos tiempos de guerra,
y Choson se sumió en una imprudente debilidad
militar. Mar del Este por medio, durante los siglos
la fibra militar del Japón se había visto
templada por las permanentes guerras entre los señores
feudales, transformándose en una cultura de la
guerra. Por contraste, el precio que pagaría
Corea durante el siglo XX por su falta de preparación
militar sería inmenso.
Durante los primeros contactos con Occidente, mientras
que Japón abrió sus puertas al comercio
y saber de Europa y América, Corea optó
por aislarse, llegando a ser conocido como “el
reino ermitaño”. Ello representó
una desventaja más para el reino de Choson.
5) OCUPACIÓN JAPONESA (1910-1945)
En 1907 un Imperio del Japón en expansión
encontró a una Corea débil y sin sustento
internacional, y sobre la base de un “Tratado
de protectorado” falsificado, Japón ocupó
el territorio coreano, transformándolo durante
los años siguientes en colonia. A pesar de los
reclamos de legaciones coreanas enviadas por el Emperador
Ko Jong, los países occidentales prefirieron
mantenerse distantes, prefiriendo cuidar sus propios
intereses a velar por la justicia. Un sangriento trato
a la población (torturas y vejaciones sobre la
población civil por parte de los soldados japoneses)
incluyó la obligación a adoptar nombres
y costumbres niponas, la expatriación de medio
millón de hombres hacia Japón para trabajar
como esclavos en la industria pesada de la pre-guerra;
y el intento de eliminar todo vestigio cultural coreano
(considerado raza inferior). Esas acciones destruyeron
irremediablemente gran parte de las reliquias del pasado.
Todo esto ocurrió a pesar de los numerosos movimientos
de resistencia, tanto en foros internacionales, como
en lucha armada. La derrota de Japón con las
bombas atómicas en 1945 por los Aliados marcó
el fin de este nefasto período.
6) RECONSTRUCCIÓN (1945 al presente)
A los pocos años de lograda la independencia,
la península coreana se tornó en el primer
campo de batalla para la lucha internacional entre capitalismo
y comunismo. La sangrienta guerra de Corea (1950-53)
contó, entre muertos y heridos de gravedad, a
cuatro millones, y dividió arbitrariamente a
un país que aún no había logrado
ponerse de pie. Desde entonces, luego de sucesivos gobiernos
militares, el sistema democrático de Corea del
Sur ha ido robusteciéndose desde hace algo más
de una década, mientras que Corea del Norte un
despiadado régimen estalinista que oprime a su
pueblo.

Todavía
muchos coreanos del sur ven al retiro gradual de las
fuerzas norteamericanas en su país como una condición
previa para completar su maduración política
y alcanzar la unificación. No se trata de una
cuestión fácil de resolver, puesto que
la amenaza nuclear de Corea del Norte parece requerir
una fuerte presencia militar “disuasiva”
en la región, que el gobierno de los Estados
Unidos se siente obligado a proveer. Desde la guerra
que dividió infaustamente a su país, la
parte del pueblo coreano que goza de libertad ha trabajado
con esfuerzo en reconstruir su nación con empeño
y dedicación encomiables, buscando rescatar sus
antiguas tradiciones y valores aunándolos con
los beneficios del progreso cultural y económico.
El Tae Kwon-Do es en ese contexto un producto cultural
del resurgimiento coreano, y más allá
de la utilización política que pueda haber
existido por distintas facciones y entidades, puede
hoy afirmarse que se ha transformado en patrimonio de
la humanidad toda.
Notas:
(1) Este reino es actualmente llamado
Ko (antiguo) Choson, para diferenciarlo del período
Choson moderno que va de 1392 a 1910.
(2) Por ese motivo Dan Gun es el nombre
de la segunda forma de la International Taekwon-Do Federation
(ITF).
(3) Won Hyo es el nombre de la cuarta
forma de la ITF.
(4) En reconocimiento a ese monarca Kwang
Gae es el nombre de la décima forma de la ITF.
(5) Entre las fuerzas militares de Sil
la estaban los Hwa Rang (“la flor de la juventud”,
nombre de la octava forma de ITF). La literatura coreana
los menciona como un cuerpo integrado por jóvenes
aristócratas educados en la doctrina budista que
se habrían destacado por su valor en el combate.
Muchos historiadores modernos califican esos relatos como
legendarios. Entre los más afamados guerreros está
el Gral. Kim Yu Sin, comandante HwaRang en cuyo honor
se nombró la 17ª forma de ITF, Yu Sin,
(6) Por tal hecho patriótico Mun
Mu y su permanente rechazo a los piratas japoneses que
asolaban las costas coreanas, es recordado en el nombre
de la forma Nro. 21 de la ITF.
(7) La novena forma de Kuk Ki Won / World
Taekwondo Federation lleva ese nombre.
(8) Se pronuncia “i”.
(9) En su honor, la 23er forma de la
ITF se denomina Se Jong.
(10) Los monjes-guerreros más
destacados fueron Choi Hyong Un y su discípulo
Sa Myong Dang, de quienes se supone eran practicantes
de artes marciales. Choi Hyong Un pasó a la historia
con el nombre de So San, y así ha sido llamada
la 22da forma de ITF.
(11) El Almirante Yi fue llamado Chung
Mu, en cuyo honor fue compuesta la novena forma de la
ITF. No sólo su comportamiento fue estratégicamente
brillante, y dió su vida heroicamente en la batalla
final, sino que pasó a la historia por diseñar
un innvador acorazado (“Kobukson”, barco-tortuga)
que utilizaba para arremeter contra las naves enemigas
y no podía ser abordado ni avistado a distancia
pues la parte superior apenas sobresalía por sobre
el agua, y estaba cubierto de espolones.
Fuentes principales:
• Lee, Ki Baik: Nueva Historia de Corea, (Edición
en español traducida por Buan Ko de A New History
of Korea, 1st English edition, Ilchokak Publishers,
Seoul, 1984) EUDEBA, Buenos Aires, 1988.
• Henning, Stanley E.: Traditional Korean Martial
Arts, Journal of Asian Martial Arts, Vol 9, Num 1,
2000.
• Shim, Sang Kyu: Understanding the Spirit of
Tae Kwon Do through the History of Korea (Parts I,
II, III and IV), Tae Kwon Do Times, December 1997,
January, March and May, 1998.
• Estudios varios publicados por el Prof. Joseph
Hong de la Universidad de California en Berkeley,
departamento de estudios coreanos.
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